Noelia y Aymar decidieron celebrar su boda en un lugar de ensueño: el Monasterio de Santo Estevo en Ourense, un precioso monasterio en la Ribeira Sacra, rodeado de los Cañones del Sil, de la vegetación que dá color a nuestra tierra.

Era una celebración íntima, rodeada de su familia más cercana y para ello nos habían elegido a nosotros (QSMPhoto) para ser sus fotógrafos de boda y hacer también el vídeo.

Llegó el día de la boda y el sol apretaba de lo lindo, más de 40 grados centigrados de temperatura. Sorprendentemente, los novios estaban muy relajados esperando el momento de pasar por el altar. Noelia estaba en su habitación del Parador del Santo Estevo rodeada de las mujeres de su familia que entre todas la estaban terminando de preparar para el gran día. La madre de Noelia estaba muy emocionada, le brillaban los ojos de una manera única, ese brillo que tienen las madres cuando ven a sus hijas vestidas de novia, preparándose para su boda.

El Monasterio de Santo Estevo tiene una iglesia muy bonita, en ella ya estaban esperando a la novia y a sus damitas el novio y los familiares. De repente sonó la música e hizo entrada una novia muy emocionada del brazo de su padre. Aún recuerdo la sonrisa que esbozó el novio tan pronto vió a Noelia… fue uno de esos momentos mágicos de los que el fotógrafo de la boda tiene la suerte de ser testigo de excepción.

Repasando mentalmente la boda recuerdo un momento de la ceremonia en el que el sol entraba por una de las vidrieras y empezaba a teñir el vestido de la novia de un color que parecía un arco iris, nos pareció un momento mágico que los novios además aprovecharon para darse el beso de recién casados mientras sus familias aplaudían sonriendo emocionados.

La tradicional sesión de fotos posterior a la boda fue en el paseo del mismo Parador de Santo Estevo, entre los preciosos cañones del Sil. Hubo momentos divertidos, momentos románticos, momentos íntimos… en definitiva, un paseo precioso para los recién casados que quedará para el recuerdo.

¿Y de cena? La cena es un secreto que todos queremos conservar, bajo la luz de las velas cenaron los ya recién casados con sus familias y la velada se prolongó hasta altas horas de la madrugada..

Atardecer en el Monasterio de Santo Estevo