Esta semana se presenta cargadita de trabajo fotográfico, sobre todo de prebodas, y que mejor forma de empezarla que con una visita a Mondariz-Balneario (Pontevedra) para un recorrido por sus preciosas calles y una preboda que terminó a medianoche contemplando las estrellas!

Dentro de la fotografía de boda, la preboda ocupa un lugar capital. Si vas a casarte, no lo dudes, haz la preboda. Nos lo agradecerás, y tu fotografo también nos lo agradecerá 🙂

Se supone que una preboda es una sesión tranquila, previa a la boda, en la que los novios interactúan y viven su amor de forma natural y espontánea, sin prisas ni tensiones. Se busca conseguir un ambiente relajado y agradable, conocer a los novios y sobre todo que los novios nos conozcan a nosotros para que el día de la boda todo sea más natural, menos tenso y exista ya una cierta complicidad entre nosotros. En las prebodas se intenta conseguir todo eso para que cuando llegue el momento de hacer el reportaje de boda el día de la ceremonia esos típicos nervios de los primeros minutos ya no existan porque se pasaron precisamente en la preboda. Y además, por supuesto, se intenta conseguir unas fotos naturales que reflejen el amor y la complicidad de los novios en un momento tan especial y único de sus vidas.

Ese era nuestro objetivo cuando nos reunimos ayer con María Jesús y Miguel en Mondariz-Balneario, uno de los pueblos más hermososo de toda la provincia de Pontevedra. La mayoría ya sabéis que nos encantan las aventuras, probar cosas nuevas, experimentar y sobre todo divertirnos cuando hacemos fotos. Lo «malo» de esto es cuando nos encontramos con victimas parejas a las que les gustan tanto las aventuras como a nosotros, como es el caso de María Jesús y Miguel. Entonces nunca se sabe que puede pasar. Al principio todo fue según la teoría: nervios iniciales, risitas nerviosas, algo de pudor, risas, juegos. bromas, carcajadas y tras unos minutos naturalidad, diversión y mucha química, entre ellos y con nosotros. Todo, como decía, según la teoría.

Al menos, al principio, porque después la cosas cambiaron y lo que tendría que haber sido una tarde tranquila recorriendo Mondariz-Balneario con ellos, descubriendo sus rincones especiales y fotografiándolos terminó en una excursión nocturna por el bosque hasta la Picaraña, un espectacular macizo rocoso donde además de disfrutar de unas vistas increibles y ver las estrellas, acabamos envueltos en una aventura «terrorífica»!!

Si os estáis preguntando que ocurrió en la Picaraña me temo que tendréis que esperar un poco más para leerlo y verlo. Por ahora solo os diremos que fue una noche inolvidable para nosotros en uno de los rincones más mágicos de Pontevedra y que si disfrutamos a tope con la preboda de María Jesús y Miguel, lo verdaderamente único y especial fue compartir esos momentos con ellos, conocerlos un poco más y ser testigos de cerca de su amor, su complicidad y su química y nos encantó formar parte de su mundo durante unas horas. Gracias chicos!!