A veces ocurre que las musas no aparecen por más que uno las llama y cuando eso ocurre la tentación de «inspirarte» es muy grande. Pero eso tiene sus riesgos, lo malo de «inspirarte» en algo, es que te pillen con las manos en la masa. Y al final siempre acaban pillandote 🙂

Esto escribiamos nosotros hace unos días en un artículo sobre bodas:

«La temporada de bodas 2013 todavía no terminó para QSMPhoto, aún nos quedan algunas parejas por casarse con las que estaremos en cada momento de su día y los días previos en comunicación con ellos para resolver dudas, nervios y todo aquello que quieran contarnos o decirnos en último momento. Durante este año que se acaba hemos tenido al suerte de conocer a algunas parejas de novios extraordinarias, de ser confidentes de muchas sorpresas a invitados, complices incluso de sorpresas de amigos hacia los novios y testigos de momentos inesperados.»

Esto nos encontramos hoy en otra web:

«En ******* la temporada de bodas 2013 esta a punto de terminar y ya estamos pensando en el 2014, pero aún nos quedan algunas parejas por casarse  este año con las que estaremos en cada momento del día mas importante de sus vidas. Durante este año que se esta acabando, tuvimos la oportunidad de conocer a parejas de novios maravillosas y ser  de ser complices de muchas sorpresas a invitados o de amigos hacia los novios, asi como testigos de anecdotas y momentos inesperados.»

Parece que ese día a alguién no se le aparecían las musas. Y no es la primera vez que las musas abandoban a ese alguién y se veia obligado a recurrir a la inspiración.

Dicen que no hay mayor halago que ser plagiado así que supongo que deberíamos sentirnos muy satisfechos, pero no es así. Cuando el que te copia es reincidente, cuando es un vecino de tu ciudad con el que mantienes una buena relación, cuando dos días antes de copiarte te ha pedido consejo para mejorar su página web, pues la verdad es que no hace mucha gracia encontrarse con esto.

Lo malo de copiar es que la gente se entera, se corre la voz, se sabe. Y cuando copias una cosa, todo lo demás que haces queda bajo sospecha. Si ha copiado A, no habrá copiado también B, C y D? Y en realidad así suele ser.

Las copias, los plagios y las imitaciones ocurren a diario, es algo imparable e incontrolable. Pero copiando rara vez se llega lejos. De que sirve copiar una foto o un texto, si la próxima vez que tengas que redactar uno no vas a ser capaz. Así que ya sabéis, si conocéis a un profesional al que le guste «inspirarse» en ideas ajenas, huid de el, seguramente su trabajo os defraudará.

Y si las musas no te visitan, contrata a un profesional que te ayude con el trabajo!